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El liderazgo es parte central de Juego de tronos. Alianzas, batallas campales y otras en lugares más íntimos y recogidos, la serie de libros y televisión nos muestra, a través de casi todos sus personajes, cuán importante es saber gestionar personas, conflictos, situaciones y hasta a uno mismo. George R.R. Martin nos muestra, con maestría, diferentes tipos de liderazgo aplicables a la empresa y a la vida.

En este post estudiaremos algunos personajes y cómo llevan su carga de liderazgo. ¡Ojo! ¡Spoiler alert!

Y recordad: “En el juego de la empresa, o lideras o mueres”

Ned Stark

El que para muchos era el protagonista de la serie y que sufrió una de las muertes más funestas (quizá por inesperada y por ser la primera), repite una frase que explica muy bien su liderazgo: el hombre que dicta la sentencia debe blandir la espada.

Así lidera Lord Eddard, con el ejemplo y asumiendo la responsabilidad. Su honor (y el enchufismo que da ser amigo íntimo del rey) le lleva a ocupar una de los cargos más importantes de Poniente; y lo asume, como hemos dicho hasta ahora, con la verdad por delante, acatando su responsabilidad por encima de lo que él quiere y haciendo gala de su honor. Un claro ejemplo de cómo debe actuar un líder. Claro, que su final puede provocarnos dudas…

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Joffrey Baratheon

Tras la muerte de su padre, el personaje genialmente interpretado por Jack Gleeson se hace con el trono de hierro. Es decir, se convierte en rey y en la persona más importante de todo Poniente.

Sádico, dictatorial, egoísta e individualista, Joffrey ejemplifica el liderazgo jerárquico. Sin atisbo de la cualidad que mencionamos, el niño rey sabe qué posición ocupa y qué derechos otorga (de los deberes no debe acordarse) y le saca todo el jugo posible a pesar del odio y miedo que le tiene el resto de los siete reinos.  Joffrey, como en la escena protagonizada por su madre y Meñique que vemos en este video, sabe que el poder es poder. Y no lo olvida. (Ver vídeo aquí)

Daenerys Targaryen

Al principio de la saga nos encontramos a una niña de apellido ilustre pero que se encuentra en condiciones lamentables. Perseguida, a voluntad de su sádico hermano, se casa a la fuerza con un bárbaro. Llegado el momento, Daenerys tiene muy claro cuál es su meta: el trono de hierro, a toda cosa. ¿A toda? No, para ella no vale cualquier cosa. Las personas y su libertad están por delante, y toma esto como una oportunidad de cumplir su meta. Sabe que si respeta y ayuda a su gente (que la llamarán Madre), estos acabarán por llevarla al trono. Empezando desde cero, con pocos dothraki pero con tres dragones, progresivamente forma un gran ejército de antiguos esclavos y guerreros que darán su vida por ella.

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Tyrion Lannister

¿Un enano deformado, odiado por la mayor parte de su familia y ridiculizado por el pueblo, puede ser líder? Pues sí, lo es. Tyrion no puede utilizar la fuerza para liderar, pues carece de ella, ni siquiera puede usar su naturaleza de Lannister. No puede utilizar ningún tipo de poder visible, ya que el que pueda tener se lo niegan y las constantes mofas hacia su persona (gnomo, medio hombre…) deberían arrinconarle hacia la esquina más oscura.

Pero Tyirion tiene otra cosa que es quizás más valiosa que todo lo mencionado. Tyrion sabe quién y qué es (memorable el diálogo con Jon Snow) y afila su mente leyendo libros, tal y como dice. Agudeza mental, visión de conjunto, conocer el papel de todo el mundo y una capacidad de oratoria fuera de lo común, el enano deformado salva Desembarco del Rey de una derrota asegurada ante Stannis Baratheon. Claro ejemplo del liderazgo efectivo. Lástima que ni así le quisiesen…

Jon Snow

Jon Snow, bastardo de Invernalia, crece en un entorno hostil bien representado por Catelyn Stark. Aun así, es capaz de ganarse la confianza de sus hermanos y miembros de Invernalia. Posteriormente,  situándonos ya en el Muro y en la piel del pequeño bastardo (15 años en los libros, alguno más en la serie), se ve en una organización fuertemente jerarquizada y compuesta, en su gran mayoría, por ladronzuelos y violadores que no querían morir. Él, que a pesar de su apellido viene de cuna ilustre, es casi tan odiado como Tyrion.

¿Qué pasa, entonces? ¿Por qué está aquí? Porque sabe pelear y entrena a sus compañeros en el manejo de la espada. Porque, más allá del Muro, debe cargar con la responsabilidad que Media Mano le da de infiltrarse entre los Salvajes, porque mira a Mance Rayder a los ojos y porque, en la batalla entre la Guardia de la Noche y los Salvajes, toma las riendas y conduce a los suyos a la victoria. Esto, unido a la perspicacia de su amigo Sam, hará de él el comandante más joven de la historia. Liderazgo natural, o “la posición no hace al líder, sino que el líder hace la posición”. Por desgracia  la sombra de su padre pesa demasiado y no es capaz de ver lo que estaba pasando a su alrededor…

Khal Drogo

Drogo es el cabecilla de los Dothraki, una tribu de bárbaros. Y no hay nada que pueda liderar más y mejor a una tribu así que la fuerza y pericia en la batalla.

Drogo es el más fuerte, el que mejor pelea y el que domina a todos y cada uno de los integrantes de su equipo. Drogo lidera por poseer, quizá en exceso, las cualidades más necesarias de los Dothraki. Tanto es así que nunca ha perdido una batalla. Feroz, apabullante y determinado (que se lo pregunten a Viserys), Khal Drogo sólo es domado por los encantos de una muchachita menor que él.

El problema viene cuando se ponen las pretensiones individuales por encima del objetivo.

Robb Stark

Cuando recibe la noticia de la muerte de su padre, el joven Robb (16 años en los libros) decide vengarse. Usando su apellido, su encanto natural y una facilidad relacional poco habitual, crea en torno a sí a un ejército que luchará unido por una meta común, la venganza del norte. Pero no es tan fácil, su edad hace dudar a los vasallos. Y es entonces cuando Robb debe dejar claro su posición. (Ver vídeo aquí)

Durante gran parte de la trama, Robb es la definición de líder por excelencia: tiene un objetivo claro, sabe cómo conseguirlo, los suyos le siguen y ganan batallas. Hasta el mismísimo Matarreyes cae en sus manos, haciendo de Robb uno de los mejores estrategas de Poniente. El problema viene cuando pone sus pretensiones individuales por encima del objetivo común y lo que era necesario para conseguirlo. Todos sabemos que acabó con las lluvias de Castarmere sonando.

Hay muchos más ejemplos. Se nos quedan en el tintero grandes o nefastos líderes como Stannis Baratheon, Mance Rayder o dos de las inteligencias más aguas de Poniente: Meñique y Lord Varys, pero los expuestos muestran una gran variedad de cómo liderar… o cómo no hacerlo.

¿Qué otros ejemplos de liderazgo en la ficción conoces?

¡Esperamos tus comentarios!

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