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usabilidad web

¿Cuántas veces has ido a buscar información a una web y cuando has entrado te has ido a los pocos segundos sin encontrar nada? Muchas veces ¿verdad?. Si eres un usuario, esto no tiene demasiada importancia (quizás la pérdida de un poco de tiempo) pero si tú eres el dueño de la página web y los usuarios se van, estás perdido.

La Usabilidad, a grandes rasgos, mide la calidad de la experiencia de un usuario al interactuar con un producto o sistema. Hace referencia a la facilidad y rapidez con la que un usuario interactúa con una interfaz y alcanza su objetivo. Cuando el usuario entra en un web por primera vez, tarda entre 3 y 5 segundos en “decidir” si se queda o abandona. En ese primer “escaneo”, la interfaz debe captar la tención del usuario y “convencerle” de quedarse. Es algo muy difícil de conseguir, pero si has conseguido que el usuario llegue a tu web (algo quizás más difícil todavía) perderle en segundos es un pecado.

Existen muchos factores que determinan la Usabilidad, pero 4 son básicos para toda interfaz:

    • Fácil y sencilla de aprender (intuitiva)
    • Eficiente
    • Que permita un restablecimiento rápido tras un error
    • Fácil de recordar

Cuidar, trabajar y potenciar la Usabilidad  es una obligación (sino, no pretendas sobrevivir) pero es una obligación con bastantes beneficios. Al tener una web rápida, fácil y eficaz, conseguirás que el usuario alcance sus objetivos, se sienta satisfecho y te dé su confianza (casi el santo grial). Además, se reducirán los tiempos, el coste de desarrollo, los costes de soporte, los errores y aumentará el retorno de la inversión. Casi nada.

Ahora que ya sabemos lo crucial que es la Usabilidad (no confundir con Experiencia de Usuario, un término más amplio)  toca saber qué grado de Usability tiene tu web.

Existen muchas herramientas que examinan páginas web y te ofrecen información sobre el tiempo de descarga, problemas en bloques de texto, errores en enlaces, etc, pero también hay otras maneras (y mejores) de evaluar tu web: test reales a usuarios y listas de pautas o directrices a seguir.

Una de estas listas, quizás la más conocida, es la elaborada por Jackob Nielsen, uno de los mayores especialistas en Usabilidad del mundo. A través del estudio de casi 250 problemas, creó una lista con “10 principios heurísticos de la Usabilidad“:

  1. Visibilidad del estado del sistema: hay que mantener informado al usuario de lo que está pasando, para ello se debe hacer uso de un feedback adecuado y en un tiempo razonable (barras de proceso de una descarga, mensajes que confirman que algo se ha enviado…).
  2. Concordancia entre el sistema y el mundo real: la interfaz debe hablar el mismo leguaje que el usuario. No sólo se refiere al texto, también a las imágenes, al orden de la información o la forma en la que se presenta (se puede ser original pero no romper los esquemas porque se confunde al usuario)
  3. Control y libertad del usuario: el usuario debe ser libre para navegar por donde desee, no se deben de imponer ciertos caminos. Si el usuario se equivoca, debe haber “salidas”.
  4. Consistencia y estándares: Si utilizas un esquema definido para la home, no lo cambies en las demás páginas, hay que ser consistente y estable en las decisiones que se toman.
  5. Prevención de errores: muchos de los errores que se cometen son previsibles así que es mejor cuidar el diseño y evitar los problemas que tener un mensaje de error bien diseñado. Detectar las posibilidades de error y mostrarlas al usuario es un punto a favor (pedir una confirmación sería un buen ejemplo)
  6. Reconocimientos antes que llamadas: no hay que pretender que el usuario memorice todo lo que ha hecho, debe tener la información a mano y guiarle (por ejemplo, en un proceso de compra).
  7. Flexibilidad y eficiencia de uso: una buena interfaz debe tener la flexibilidad necesaria para “amoldarse” a cada usuario. Un usuario que ya conoce tu web no necesita lo mismo que uno que entra por primera vez. Para los que son expertos se pueden utilizar “aceleradores” o “atajos” para que consigan su objetivo (enlaces a artículos que ya ha leído anteriormente, etc)
  8. Diseño estético y minimalista:  incluir información de más y sin ninguna utilidad no trae ningún beneficio. La información relevante se verá obligada a competir con la que no lo es.
  9. Ayude a los usuarios a reconocer, diagnosticar y recuperarse de los errores: algunos errores son previsibles, otros no. Cuando sucede esto, los mensajes de error deben ser fáciles de leer, sin tecnicismos y deben siempre incluir una solución o un camino de salida.
  10. Ayuda y Documentación: Aunque la web sea muy sencilla y fácil de usar, no está de más incluir una sección de ayuda y documentación. Debe ser fácil de encontrar y sobre todo estar orientada a las tareas concretas que realiza el usuario (y no información sin utilidad).

Ahora que ya podemos medir la Usabilidad de una web, ¡manos a la obra!.

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