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el reinvento de la rueda en marketing digital

Cuando tienes la gran oportunidad de asistir a un evento o ponencia sobre tu ámbito de trabajo, sientes un poco el ansia por conocer, por aprender cosas nuevas, por ver los avances que se están realizando, admirar los resultados que se están obteniendo, etc. Estas exposiciones además suelen ser realizadas por experimentados profesionales de grandes empresas, y eso implica que las expectativas sean aún más altas.

No, no voy a decir que estos eventos sean al final un chasco, pero la verdad es que siempre me dejan un sabor agridulce. Los que trabajamos en marketing digital no nos podemos quejar de pocos eventos profesionales sobre nuestro sector, y si encima vives en una ciudad como Madrid, te puedes crear un buen calendario de eventos cada mes.

El caso es que afortunadamente he podido asistir a varios de ellos en los últimos años y tengo que reconocer que ya muchas veces sales un poco cansado de escuchar lo mismo o de escuchar cosas que supuestamente son nuevas pero que han existido toda la vida.

Sé que dar una conferencia no es una tarea sencilla, pero como se dijo en la pasada edición de Omexpo en Madrid “Si hay mucho ruido, tu objetivo es hacer un ruido diferente”. Estos son algunos de los mantras que más se repiten en las charlas y que a mí personalmente ya me chirrían (y no es porque sean poco importantes, sino porque pienso que se repiten hasta la saciedad):

1. Escucha a tus usuarios/clientes

Parece ser que hasta que llegó el mundo digital, nadie había pensado en la importancia de los clientes, saber quiénes son, qué necesitan, cuándo lo necesitan y de qué manera. Un negocio que haya triunfado es porque ha conseguido hacer eso, no es algo que sea nuevo.

Lo que ha cambiado ahora es que tanto las empresas como los usuarios pueden saber uno más del otro que antes. Sí es cierto que existe más competencia (no sólo física, ahora también en modo online) pero existen más puntos de contacto y eso se traduce en más oportunidades de crear relaciones. Cuanto más conozcas a esos clientes, más oportunidades de éxito tendrás.

2. La moda de los influencers

Aquí creo que nos hemos dejado cegar por la idea de que el influencer en el típico chico/a joven que hace vídeos o post en RRSS contando su vida (no trabaja) y que como le siguen miles o millones de jóvenes, pues las marcas les pagan.

Aunque discrepo de esta imagen, el concepto de influencer es más sencillo y realmente ha existido toda la vida: persona con capacidad de prescribir algo gracias a la confianza que se ha ganado anteriormente.

Por lo que podemos ver, esto no es una moda, siempre han existido prescriptores, lo único que ahora, gracias a los diferentes canales digitales, tienes la posibilidad de conseguir muchos más seguidores que el mecánico-prescriptor de un pueblo al que todos los vecinos consultaban cuando querían comprarse un coche.

El uso de un prescriptor hoy en día no es un trabajo fácil, debes tener muy presente que lo que él representa va en consonancia a los valores y espíritu de tu empresa. Afortunadamente no todo se reduce al influencer del millón de seguidores de Instagram o Youtube.

3. El vendedor offline ha cambiado

La realidad de las tiendas físicas no es la misma que la de hace 10-15 años, eso lo conocemos ya. La competencia con las tiendas online es feroz (a veces incluso las de la misma marca: cada vez más la gente mira y se prueba ropa offline, y luego compra online) pero decir que el vendedor actual debe trabajarse más al cliente para conseguir que convierta… eso no.

Los vendedores han tenido que ser siempre expertos en su sector, relaciones públicas y comerciales. Es verdad que algunas tiendas tenían el éxito asegurado porque no tenían competencia y no había otra opción para los clientes, pero eso son casos contados. El objetivo siempre ha sido vender y fidelizar, igual que ahora.

4. Crea contenido de calidad

Este punto no me genera rechazo porque sea falso, es que la mayoría de charlas que hablan sobre ello suelen ser siempre iguales, se quedan en la superficie, mucha teoría pero poca práctica.

En muchas ocasiones lo que queremos los asistentes es ver ejemplos, estrategias de grandes, medianas y pequeñas empresas, ver qué posibilidades hay, qué hicieron, resultados, cómo llegaron a esa decisión, etc. Estoy completamente segura de que de esta forma se inspira más a la audiencia.

5. Mide y vencerás

Aquí se mezcla un poco lo apuntado en el punto anterior. Es cierto que, aunque somos conscientes de que no analizamos todo lo que deberíamos, en la mayoría de eventos las charlas te dejan con ganas de más, se quedan en lo básico, en las frases hechas, y habría que indagar más viendo ejemplos, casos prácticos.

Estas son algunas de las cuestiones que más echo en falta. ¿Tú tienes alguna? Ahora la piedra está sobre mi tejado, cuando sea yo la que exponga no podré caer en ninguna de estas trampas.

¡Esperamos tus comentarios!

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