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¡Llegamos al final! Con este post, daremos por concluidas las lecciones empresariales que podemos aprender en Breaking Bad. Habrá más, muchas más, pero estas habrán sido las diez que yo he escogido. Así pues, vamos a ver cuáles nos quedan por ver, no sin antes recordar que… ¡Alerta, spoilers!

8. El mejor cocinero

Walter White, al principio de la serie, es un neófito en el mercado de la metanfetamina, pero rápidamente escala hasta ser el mejor cocinero, cosa que, a partir de entonces, le hace indispensable. No importa que Gus, su jefe, quiera acabar con él, que le salga competencia o que quieran reemplazarlo con Jesse, Walter White se ha hecho imprescindible, es irreemplazable.

Todos conocemos a Steve Jobs y su historia. El creador de Apple quizá fue uno de los visionarios tecnológico y marketinianos más importantes de estos tiempos, aunque la propia Apple no siempre lo vio así. En septiembre de 1985, Jobs fue relegado de sus funciones dentro de la empresa que él mismo creó. La compañía, desde entonces, entró en terrenos pantanosos y en 1997 Jobs tuvo que volver y hacerse cargo de la misma. Desde entonces es sabido qué pasó con ella: ipods, iphones e innovación constante. Tras su muerte, en 2011, y según los entendidos, Apple ya no es lo que era. Sin duda, Jobs no fue sólo el co fundador de Apple, sino una persona imprescindible para la misma.

9. ¡Yo soy el peligro!

Con esta frase, Walter dejaba muy claro a su mujer quién o qué era. No dejaba lugar a dudas: Walter, o Hesienberg, era a quien debían temer. Empresarialmente hablando, se había posicionado. Y fue él mismo quien gestionó ese posicionamiento.

Absolutamente todo está posicionado, tanto en los negocios como en la vida. Y si no lo gestionamos nosotros mismos, será nuestra competencia o clientes potenciales quien lo haga. Pensemos en cualquier empresa o producto y veamos qué es lo primero que nos viene a la cabeza. Apple e innovación o, incluso, Francia y vino. Pero quizá el gran ejemplo de posicionamiento empresarial sea Coca Cola: enjoy Coca Cola, viva la vida y mensajes similares hacen que el cliente relaciones ese producto con la felicidad. Y no contentos con ello, The Coca Cola Co. ha creado el instituto de la felicidad que da aún más fuerza a su mensaje.

10.Recuerda…

Llegamos al último punto, y en el último capítulo de la serie nos encontramos con esta escena:

En sus momentos finales, Walter White se centra en un laboratorio, en aquello que le catapultó hasta hacerse grande. Esa escena y alguna anterior reflejan a un Walter que recuerda de dónde viene, por qué empezó (y me viene a la cabeza una escena en la que a dos tipos se les apunta con un láser y se les amenaza si no dan dinero a Walter Jr.), casi agradecido por haber tenido la oportunidad de hacer algo que, de alguna forma u otra, le hizo feliz. Dicho en otras palabras, un Walter humilde.

Ejemplos de este punto podemos poner varios, tanto de los que no lo siguieron como de los que hicieron de la humildad su bandera. Ingvar Kamprad, ¿alguna idea de quién es? Ni más ni menos que el fundador de Ikea, una persona que vive en una casa humilde y que toma el transporte público a diario para ir a su oficina, que come en los restaurantes de sus propias tiendas (y todos sabemos cómo son) y que, cuando toca desplazarse, lo hace en clase turista. Todo ello con una cuenta corriente de más de 4,2 billones de dólares. Realmente no hay demasiados empresarios que sigan esta corriente.

Llegados al final, ¿Recapitulamos? En esta serie de post hemos aprendido que:

    1. Es necesario un análisis constante de la situación.
    2. Una misión y visión claras lo facilitan todo.
    3. El secreto del éxito es sumar pasión y habilidades.
    4. Sin nuestro equipo será difícil llegar a buen puerto.
    5. La ventaja competitiva o saber cómo vamos a competir en nuestro mercado.
    6. Debemos tener en cuenta a todos los actores involucrados en nuestro mercado.
    7. Debemos tener un plan… y la cintura necesaria para capear los imprevistos que habrá.
    8. Tenemos que conseguir ser imprescindibles. Para nuestra empresa, para nuestro cliente…
    9. Siempre estaremos posicionados. Y si no lo gestionamos nosotros, lo hará la competencia.
    10. Humildad y recordar de dónde venimos.

Estos diez puntos están muy bien, pero ¿saben qué? El secreto de todo nos lo deja Walter en este último vídeo. Si le hacemos caso y lo seguimos a pies juntillas, las posibilidades de éxito crecerán mucho:

I did it for me. I liked it. I was good at it and I was alive”

Si quieres empaparte de las 10 lecciones empresariales de Breaking Bad, echa un vistazo a los dos post anteriores:

¡Esperamos tus comentarios!

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